“Io, Felicia”, el libro que recoge los recuerdos de la madre de Peppino Impatato

planeas ir a Cinisi? Por supuesto, no es un destino turístico muy popular y probablemente alguien se pregunte dónde y qué playa se puede encontrar en este país. De hecho, en Cinisi, entre Palermo y Castellamare del Golfo, el mar está ahí. Pero hay algo más. hay una historia que absolutamente debes saber. De hecho, antes de tocar esta historia de primera mano, queremos recomendar un libro escrito por Mari albanés, una joven profesora (una de las inteligentes que ama a sus alumnos) y Angelo Sicilia, actor, aún más inventor de los títeres antimafia. El título es Yo, Felicia hablando con la madre de Peppino Impatato.

LA HISTORIA DEL PEPINO A TRAVÉS DE LA MEMORIA DE LA MADRE

¿Y quién es Peppino Impastat? Pero sobre todo, ¿quién es su madre para merecer un libro? Mari y Angelo te explican que la conocieron allí en Cinisi, en su casa de Corso Umberto Primo, que también puedes visitar.

Felicia era (fallecida en 2004) una mujer que se casó con una mafia pero luchó contra la mafia. Era una madre que defendía a su hijo Peppino del crimen organizado y, sobre todo, no temía dejarlo en libertad para burlarse de los amigos de su marido. Pero no solo. Felicia era una madre que vio a su hijo Peppino delicado directamente de la mafia, pero no se quedó en casa llorando. Por lo contrario ella trabajó duro por la justicia y abrió las puertas de su casa a los jóvenes, a los niños, para que todos conocieran la historia de su hijo.

Mari y Ângelo, en 2000, estuvieron entre los jóvenes que llamaron a la puerta de la casa de Impatato. Mari era una chica de 22 años, no tímida pero muy curiosa. A esa edad ya estaba en coma por una hemorragia cerebral, pero renació más viva que antes con las ganas de cambiar el mundo que aún permanece hoy. Angelo, un poco mayor, había visto a la mafia con sus propios ojos y tuvo la suerte de vivir una etapa de su vida con su madre Felicia, a quien llamó «abuela».

Esas conversaciones entre dos jóvenes y una anciana, con el pelo blanco y encorvada, se volvieron “oro”, se volvieron preciosas porque gracias a ellos, hasta quienes no conocían a Felicia pueden llegar a conocerla.

EL CUENTO DE UNA MUJER FUERTE

La maestra y el actor teatral nos hablan de Felicia cuando era pequeña. Piénsalo: estamos a principios del siglo XX, en Sicilia, los padres eligen con quién casarse contigo. Así es como funciona en ese entonces y, sin embargo, esa niña se opone a la familia. El dijo no. Y justo antes de subir al altar, una noche, despierta a su hermano y le dice: «No me voy a casar con esto». Y será. Un ejemplo de libertad y coraje que es raro de encontrar.

Cómo fue y las palabras que la abuela Felicia dedicó a los más pequeños que venían a visitarla siguen siendo únicas. A Mari y Ângelo, así como a los demás, les decía: «¡Tienes que mantener la cabeza en alto, siempre! Nos volvemos culpables cada vez que volvemos la cabeza para no ver. No es que tengas que enfrentarte a la mafia ¿Cómo funcionó para mí? José pero tiene tu curaggiu decir «No, no estoy ahí»«

Mari y Angelo hicieron esto. Mari se convirtió en política valiente, una escritora que logró exponer lo que anda mal en el mundo escolar, continuó con sana terquedad para hablar de Peppino como quería Felicia: tiene 42 años, pero no deja de hacer revoluciones ni un minuto.

Angelo, tenía esa idea de las marionetas antimafia nacidas en el paseo de la casa de Felicia. Dijo no a un teatro “fácil”, a una cultura superficial y eligió con los títeres luchar contra la mafia dejar que todos sepan quién luchó.

¿Y tu? ¿Qué estás dispuesto a hacer para ayudar a la abuela Felicia?

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